¿A quién no le apeteces una buena taza de chocolate caliente con nubes? aquí tienes una excusa para tomártelo mientras lees nuestras estupendas historias...




domingo, 22 de enero de 2012

NO ME MIRES

No mires. No quiero que me veas así. Se me ha comprimido el pecho y se ha expandido mi pena. Gírate. No reconocerías mis ojos, ahogados en lágrimas. No amarías mi cara, envuelta en dolor. No entenderías mi pena, ceguera en tu corazón.
No mires. No quiero que me veas sufrir. Apaga la luz y cierra la puerta. Olvida que has visto mi cuerpo tembloroso. Ignora mis llantos y mi voz entrecortada.
Da media vuelta y vete, como has hecho siempre, que yo seguiré empapando la almohada.

viernes, 20 de enero de 2012

Tú y tu sonrisa traviesa.

Y aún tiene la cara de decirme que soy yo la loca, que no dejo de verle en los cristales ni en los sueños, ni en los lagos, ni en las escarchas de nieve. Miente cuando me mira y cree que todavía creo que no hay baches, ni curvas, ni piedras, ni montañas que impidan que me acerque y le abrace muy fuerte.

sábado, 14 de enero de 2012

Baila baila bailando va!

Deja tus problemas en la barra y salta a la pista. Baila, baila y olvídate de los despertadores, los esquemas y los tropezones al subir las escaleras. Aquí no hay normas ni enemigos, sólo estáis tú y esas notas musicales desorbitadas.
Quitate el reloj y esa obsesión por ser el centro de atención, a cambio tendrás ganas de vivir. Sé tú mismo sin miedo a descubrir tu autenticidad.
 Así es la noche: ella libera en nosotros las fuerzas que, durante el día, son dominadas por la razón.
Y como bien decía aquella canción de Amaral:

"Toda la noche en la calle, cuando llegue el nuevo día dormiremos a la orilla del mar."

domingo, 8 de enero de 2012

Ama sin hacer preguntas

Déjame que te explique algo, es inexplicable.
Da igual cuantas palabras emplee, el idioma que use o lo alto que sea capaz de gritar; seguirá siendo imposible explicarlo.
Y por eso intento transmitirte lo que siento con miradas, con abrazos, con besos...
A veces dudo que entiendas todo lo que siento, no te culpo, a veces ni yo lo entiendo.
Pero una vez leí que había que amar, sin entender, sin hacer demasiadas preguntas.

viernes, 6 de enero de 2012

Graciñas

Incluso cuando nos quedamos en silencio, estoy a gusto contigo. Incluso cuando te parezca que estoy triste, seria o enfadada; en mi interior, soy la persona más feliz del mundo.
Los mismos árboles que observaba ayer, las mismas aceras que recorría, las mismas canciones que escuchaba y de repente se han vuelto mucho más bonitas, más bellas, más sinceras.
Y por eso lo único que puedo hacer es darte las gracias y sonreír. Por todo.
Por esos momentos en los que tus palabras son tan bellas que mi contestación las desmerecería, y sólo puedo sonreír, intentando no estropear el momento.
Por los ojos con los que me miras, por como me hablas, por cuando ríes.
Gracias por ser. Gracias por quererme como soy.

martes, 3 de enero de 2012

Por eso.

Querida yo de mayor:

Hola!  ¿Qué tal te ha ido la vida estos últimos años? ¿Sigues sonriendo como ahora? ¿Te has enamorado? ¿Has conseguido entrar en la universidad que querías? ¿Has viajado por Europa? ¿Qué hay de la lista de sueños que hiciste con 14 años? ¿Sigues teniendo pesadillas o ya has vencido el miedo a las arañas? ¿Sigues teniendo ese sentido del humor tan poco exquisito? ¿Sigues peleándote con mi hermano por el mando de la televisión? ¿Todavía te preocupa el futuro hasta el punto de no lograr conciliar el sueño?
Bueno, me gustaría que me contestaras la carta pronto. Tan pronto como necesites una bocanada de aire y de tiempo para ordenar esos pensamientos de tu cabecita. Cuando encuentres un rato de paz para ti. ¿Sabes? ya va siendo hora de que empieces a pensar más en ti y a  dejar de rayar a los demás con tus inútiles sermones! Que mira que son aburridos ¿eh?.
Y otra duda que me asalta... ¿Ya te han salido canas?

ES TU VIDA, SON TUS SUEÑOS

Déjame pensarlo diez minutos más, pero ya sabes que será en vano.
No podré seguir sin tus sonrisas. No seré capaz de sobrevivir sin verte cada día. No subsistiré sin mi dosis de tus besos.
Voy a echarte de menos. Voy a morirme en tu ausencia, huirá mi alma en las horas de silencio, perderé el aliento en las noches de soledad, ahogarán la música mis lamentos, las lágrimas empaparan mi ser.
Y aún siendo consciente de todo ese dolor, no puedo pedirte que te quedes. Es más, debo suplicarte que te vayas, que persigas a tu sueño, que lo agarres por el cuello y no lo dejes escapar.
Y si algún día necesitas una pausa en tu lucha, seguiremos aquí; mi café con leche y yo, esperando por ti.