Sola sobre el escenario. Tuve mi oportunidad de brillar y no supe hacerlo. Mi actuación fue mediocre y no supe arrancarle aplausos a las butacas vacías. Se cerró el telón y se acabó mi tiempo. No hubo palmaditas en la espalda entre las bambalinas de mi vida, ni ramos de flores esperando en el camerino de mi corazón. El apuntador llegó tarde y me alegro.
Las derrotas y victorias de mi vida serán sólo mías.
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