¿A quién no le apeteces una buena taza de chocolate caliente con nubes? aquí tienes una excusa para tomártelo mientras lees nuestras estupendas historias...




viernes, 29 de abril de 2011

Como un viejo diapasón.

Aquí estamos. Fríos, distantes. Ni hemos vencido ni tampoco perdido. Simplemente nos conformamos con los aplausos de la gente que mira curiosa. Nadie sabe lo que ha sucedido realmente, pero a todos les gusta opinar.
Sí, claro que hay palabras que duelen. Duelen mucho. Y permanecerán en el álbum de mis logros, porque creo que nunca he sido lo suficientemente persona como para merecerme palabras bonitas.
Las cosas han cambiado y ya no puedo más. No sé de donde sacar las fuerzas que necesito. La fuente se ha secado. He perdido demasiado tiempo construyendo un chuvasquero que ahora se me hace pequeño. A través de mis ojos solo veo días grises, al calendario le faltan hojas y la maleta sigue encima de la cama.
Ahora mismo daría lo que fuese por escuchar tus canciones y bailar. Sí, sé que suena ridículo, pero es lo único que me gustaría hacer. La música es la única que en este momento podría hacer latir a este corazón de hojalata.


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