Sentir que se me escapa el alma por los poros de mi piel, que se evapora mi esencia, que me pierdo a mí misma.
Y luego sentir que vuelve, que viene conmigo y entra por mi nariz, que me llena y me permite amarte.
Sufrir sabiendo que volverá a abandonarme cuando te vayas porque te he entregado mi alma y ya no soy dueña de nada. Me esmeré tanto en quererte a ti que me olvidé de mí, te quise dar tanto que me di y ahora soy sólo un envoltorio vacío esperando tu regreso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario