Quisiera estar ahí siempre que tú me necesitaras, darte un beso de buenas noches o de buenos días, poder escaparme de mi casa a las 5 de la madrugada, entrar en la tuya y meterme en tu cama y pasar allí el resto de la noche; despertarme y saber que en unas horas podré verte y rozar tus labios, sumergirme en una de tus caricias y así perder la noción del tiempo.
Anhelo el sentir cada día el roce de tu piel con la mía, el cometer locuras juntos, perdernos hasta encontrar el camino, sentir que nada importa solo el estar contigo.
¿ Y sabes qué es lo peor? que lo pienso, pienso que algún día podremos conseguirlo y que esto tropecientos kilómetros que nos separan en realidad son insignificantes...
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