¿A quién no le apeteces una buena taza de chocolate caliente con nubes? aquí tienes una excusa para tomártelo mientras lees nuestras estupendas historias...




domingo, 7 de agosto de 2011

VACUNA DE PIRULETA

Respiro profundamente y cierro los ojos.
Estoy lista, pueden pincharme ya.
La aguja penetra en mi piel y vacía en mis venas el contenido de la jeringuilla, retiran la aguja con cuidado y yo cierro los ojos.
Siento ese líquido expandiéndose por mi cuerpo, creando corazas y muros de contención alrededor de mi corazón. Noto como penetra en mi cerebro y me convence de que el amor no existe, como dibuja una sonrisa no sentida en mi cara y como crea una felicidad artificial en mi interior.
Abro los ojos, transformada en otra, más estable emocionalmente pero mucho más fría. La enfermera me mira preocupada y comprueba que firmé el papel que la exime de toda culpa por haberme convertido en un ser de hojalata. Más tranquila tras comprobar que mi garabato no se ha esfumado, me tiende una piruleta. Debe de ser una broma, ¡una piruleta en forma de corazón!
- Lo siento señorita, acabo de vacunarme contra el amor.

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