En algún momento de tu vida, te encuentras.
Es un instante único, ése en el que te miras al espejo, conectas con tu interior y ves tu esencia. Te defines, empiezas a crear adjetivos que concuerdan con tu forma de ser. Incluso hablas del futuro y te ves ejerciendo de mecánica o de actriz.
Y ahí estás tú, cara a cara con tu reflejo, recordando a todos aquellos que forman parte de ti. Y ríes y lloras, te conviertes en niña, adolescente y luego mujer.
La vida es bonita y te llena de mil cosas y experiencias, por eso merece la pena levantarse cada día para ver el sol, las nubes, la lluvia o lo que tenga que aparecer. Sabes que todo irá bien, aunque mientas a los demás diciendo que no das una. Sabes que eres capaz de hacer lo que te propongas, porque lo has hecho hasta este momento. Sabes que llegará la noche y podrás ocultarte bajo las sábanas, desaparecer durante siete horas y soñar que empiezas de nuevo.
La vida te hace fuerte y muy feliz. Vale la pena seguir adelante.
Tú vales la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario