Sabías que estaría aquí, y no viniste a buscarme. Supongo que ya no te intereso, he perdido la gracia.
Pero para cuando llegue el frío a tu corazón, cuando nieve en tu alma y se congelen tus sentimientos yo ya no estaré aquí. No se puede esperar eternamente.
Llegará el invierno y no habrá nadie aquí sentado que comparta su calor contigo; llévate un abrigo por si acaso.
Llegará el invierno y no habrá nadie aquí sentado que comparta su calor contigo; llévate un abrigo por si acaso.
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