Dibujaste sonrisas, saltaste obstáculos, superaste precipicios y te lanzaste al vacío.
Robaste corazones, eres dueño de mis lágrimas, alcanzaste miles de metas y eres capaz de decirlo todo con una mirada.
Encontraste en tu reflejo la razón para vivir, veías en la vida mil motivos para sonreír, tomaste decisiones acertadas y supiste lidiar con las erróneas.
Te arreglaste solo, afrontaste tus problemas, miraste a la vida a los ojos y no aceptaste barreras.
Caminaste entre espinas, disfrutando de las rosas.
Has crecido, te has hecho a ti mismo; eres autor de ti, gran obra.
¿Cómo no voy a admirarte?
No hay comentarios:
Publicar un comentario