Entiéndenos, comprende que ya no sea como antes, que ya no eres tú. Aunque quisiéramos, nada volvería a ser como antes, pero te prometo que si lo intentas yo estaré ahí contigo; hombro con hombro.
Recuerdo cuando todo era tan bonito y decíamos que nunca nada podría destrozar todo aquello. Lo recuerdo con mucho cariño y cierta nostalgia porque sé con certeza que esa inocencia con sabor a nocilla no nos hará de nuevo renacer.
Cada uno por su lado, ¿estamos destinados a eso? Sinceramente, no quiero creer que eso sea cierto. Prefiero luchar contra viento y marea y más viento y más marea, a dejarlo ir. Hemos nacido para echarle un pulso a la muerte, así que también estamos capacitados para luchar por mantener vivo ese no sé qué que tenemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario