Si hay algo peor que querer mucho a alguien, es no poder demostrárselo. Cada vez estás más lejos y yo me estoy perdiendo otra vez. No es el destino, no es el futuro, no es una visión ni un sueño. Es lo que vamos escribiendo día a día.
Quizás sea que bajo tu suela yo ya no quepo. Y yo quiero encontrar una razón para quedarme dentro de tu abrigo.
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